El papel de la due diligence en la delimitación de responsabilidad del vendedor

La due diligence desempeña un papel clave en las operaciones de compraventa de empresas, no solo porque permite identificar riesgos antes del cierre, sino porque la información revelada durante este proceso puede condicionar la responsabilidad del vendedor una vez completada la transacción. La correcta documentación de las contingencias, las cartas de revelación (Disclosure Letters) y el conocimiento adquirido por el comprador resultan determinantes para interpretar el alcance de las garantías y las posibles reclamaciones posteriores. Analizamos cómo la due diligence influye en la asignación de riesgos y en la seguridad jurídica de las operaciones de M&A.

En una operación de compraventa de empresas, la due diligence es una herramienta fundamental para identificar riesgos y conocer la situación real de la sociedad objeto de adquisición. Sin embargo, su importancia no se limita a la fase previa a la inversión: la información revelada durante este proceso puede resultar determinante para delimitar la responsabilidad del vendedor una vez cerrada la operación.

La relación entre la due diligence y el régimen de garantías pactado en el SPA es especialmente estrecha. Los riesgos detectados durante la revisión suelen influir en la negociación de manifestaciones y garantías, indemnidades específicas, mecanismos de ajuste de precio o limitaciones de responsabilidad.

Más allá de la identificación de riesgos

El objetivo de la due diligence es analizar aspectos jurídicos, fiscales, laborales, regulatorios o contractuales de la compañía para detectar posibles contingencias.

No obstante, uno de los aspectos más relevantes del proceso es determinar qué información ha sido efectivamente puesta en conocimiento del comprador antes del cierre.

Esta cuestión resulta esencial porque, en muchas operaciones, el comprador difícilmente podrá reclamar posteriormente por riesgos que conocía o que fueron adecuadamente revelados durante la fase de revisión.

Riesgos revelados y riesgos no revelados

Desde una perspectiva práctica, suele diferenciarse entre dos categorías:

Riesgos revelados

Son aquellos que el vendedor ha comunicado de forma suficiente durante la due diligence o a través de la documentación de revelación (Disclosure Letter).

En estos casos, es habitual que el vendedor limite o excluya su responsabilidad respecto de dichas contingencias.

Riesgos no revelados

Se trata de contingencias desconocidas para el comprador o insuficientemente comunicadas durante el proceso.

Cuando estas circunstancias afloran tras el cierre, pueden dar lugar a reclamaciones por incumplimiento de las manifestaciones y garantías incluidas en el contrato.

El impacto de la información revelada

La información compartida durante la due diligence no solo permite al comprador evaluar la operación, sino que también puede resultar determinante para determinar la responsabilidad del vendedor una vez completada la transacción.

En este contexto, cobran especial relevancia tanto las revelaciones realizadas por el vendedor como el grado de conocimiento adquirido por el comprador durante el proceso.

Las cartas de revelación (Disclosure Letters)

Las Disclosure Letters cumplen una función esencial en las operaciones de M&A.

A través de ellas, el vendedor identifica circunstancias concretas que podrían constituir excepciones a las garantías otorgadas en el SPA, reduciendo así su exposición futura y aportando transparencia a la operación.

Por ello, la calidad y precisión de las revelaciones suele ser tan importante como la propia redacción del contrato.

El conocimiento del comprador

Uno de los debates más habituales en las reclamaciones post-closing es determinar hasta qué punto el comprador conocía una determinada contingencia antes de completar la adquisición.

La documentación generada durante la due diligence, las revelaciones realizadas por el vendedor y el contenido de las negociaciones suelen convertirse en elementos clave para interpretar el alcance de las responsabilidades asumidas por cada parte.

La relevancia de la trazabilidad documental

Cuando surge una controversia tras el cierre, resulta fundamental acreditar qué información fue facilitada, cuándo se compartió y en qué términos se puso a disposición del comprador.

La correcta documentación del proceso puede ser decisiva para determinar si una contingencia fue adecuadamente revelada y, en consecuencia, si existe o no responsabilidad por parte del vendedor.

La coordinación entre due diligence y SPA

Los riesgos identificados durante la revisión deben reflejarse adecuadamente en el contrato de compraventa.

Para ello, resulta fundamental coordinar el proceso de due diligence con la negociación del SPA, de forma que las contingencias detectadas se traduzcan en garantías específicas, indemnidades, ajustes de precio o limitaciones de responsabilidad cuando resulte necesario.

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