Cómo prevenir riesgos en las inversiones inmobiliarias

Cómo prevenir riesgos en las inversiones inmobiliarias

«En muchas ocasiones, me he encontrado con problemas de muy difícil solución que surgen tras una compraventa inmobiliaria. Se le ofrece a un inversor una aparente buena operación inmobiliaria y, por cuestiones de celeridad y confianza en que todo parece correcto según lo que le han transmitido, lo adquiere, sin haber realizado una previa revisión legal». Así comienza la tribuna de opinión que José Serra, socio responsable del área de derecho inmobiliario y urbanismo en Argali, abogados, publica en El Economista

Como destaca Serra, resulta esencial que los inversores adquieran sus activos inmobiliarios con plena seguridad jurídica y que la rentabilidad que esperan obtener no se vea disminuida por cuestiones legales que podían haberse conocido con anterioridad a la adquisición.

«Por tanto, mi recomendación es que siempre que se vaya a invertir en inmobiliario se realice una revisión legal, que deberá abarcar todas aquellas cuestiones relevantes del activo inmobiliario. Entre ellas, la titularidad, las cargas y gravámenes (mucho ojo con las servidumbres, con las anotaciones preventivas, con las afecciones fiscales y un largo etcétera), limitaciones a la libre transmisibilidad, derechos de adquisición preferente, litigios, situación urbanística del activo inmobiliario (su calificación, los usos, las cargas urbanísticas), o su situación fiscal (IBI, afecciones fiscales). Estos aspectos serían, en mi opinión, ineludibles, pero además y según el tipo de activo inmobiliario, podría ser muy conveniente revisar la situación laboral o la situación medioambiental, entre otros aspectos», apunta.

Otra cuestión mencionada por Serra en el referido artículo es la fiscalidad, que habrá de estudiarse caso por caso. Así, será conveniente analizar si es preferible adquirir directamente el activo inmobiliario o, en cambio, existen ocasiones en que puede ser conveniente adquirir la sociedad propietaria del activo inmobiliario, con una tributación totalmente distinta según la opción escogida. Escoger una adecuada estructura fiscal es esencial y puede conllevar un ahorro fiscal muy importante.

«Invertir en inmobiliario es, hoy en día, una buena opción siempre que se lleve a cabo una revisión legal y se prepare adecuadamente la documentación contractual que le permita al inversor adquirir con tranquilidad, sin sorpresas», sentencia Serra.

  • Si desea consultar el artículo íntegro, visite la publicación en El Economista.