¿Continuidad del vendedor como gestor? Fórmulas de acuerdo con el socio saliente

¿Continuidad del vendedor como gestor? Fórmulas de acuerdo con el socio saliente

En la mayoría de los procesos de venta, cuando se da inicio a las negociaciones para dar entrada a un nuevo socio o accionista en el capital de la sociedad, ya sea este un inversor financiero, industrial, particular o de capital-riesgo, es habitual que quien vende y acomete el proceso de salida, aspire a mantenerse en la sociedad, bien como gestor, trabajador, consejero o desde una posición de asesor que le permita realizar la transición.

Cuando se hace efectiva la venta de una sociedad, mantener la figura del vendedor en el seno de la compañía como trabajador o directivo suele interesar a ambas partes, tanto a quien vende como a quien compra. A este último, que el vendedor se involucre en el traspaso del control de la sociedad le puede beneficiar, ya que garantiza que el proceso de cambio sea más amistoso y asegura una imagen de estabilidad y confianza frente a clientes y terceros. A su vez, a quien vende le puede atraer mantenerse en la sociedad como gestor puesto que, igual que recibe una contraprestación económica por la venta de la sociedad, puede seguir formando parte de la misma prestando sus servicios en la forma acordada, y sobre todo, porque en muchas ocasiones si la actividad está muy ligada a la persona, el comprador dejará parte del precio aplazado y ligado al mantenimiento de una determinada cifra de negocio, márgenes, etc., para minimizar el riesgo de que la salida del vendedor suponga la pérdida del fondo de comercio.

En caso de que el comprador esté dispuesto a mantener a quien vende al frente de la gestión de la sociedad una vez concluido el proceso de adquisición, requerirá de una negociación de condiciones muy exhaustiva. Este hito deberá quedar reflejado en un contrato suscrito entre ambas figuras que incluirá, entre otras materias:

  • La naturaleza del mismo: contrato de trabajo, de alta dirección, relación mercantil de prestación de servicios, etc.
  • Remuneración: fija o variable, bonus, participación en los beneficios de la sociedad, etc.
  • Función y prestaciones: es recomendable delimitar los servicios que el vendedor desempeñará en su nuevo papel.
  • Blindaje (parachutes): cuando se opta por la opción de la alta dirección o gestión, es frecuente pactar una indemnización en caso de que se decida prescindir de los servicios del vendedor de manera injustificada, máxime si, como hemos dicho antes, se ha dejado parte del precio aplazado y sujeto a la consecución de determinados hitos, como es el mantenimiento de cartera. En estos casos es esencial ligar ambos contratos, el de compraventa y el de prestación de servicios, de modo que la ruptura de uno u otro esté contemplada en ambos documentos. También es esencial que ambos recojan un mecanismo de resolución de conflictos idéntico para no encontrar resoluciones diferentes y contradictorias en distintas jurisdicciones.
    Es importante que en este contrato quede reflejada la nueva posición del gestor que ahora le une a la sociedad, teniendo en cuenta que la cultura de ésta habrá sido modificada y que su posición pasará a ser de «dueño» a «empleado».

Es importante también trabajar en la comunicación interna y externa para que la imagen del nuevo gestor frente a los trabajadores no se vea perjudicada.

En definitiva, la operación puede quedar supeditada desde un inicio, bien a que el propietario de la compañía continúe prestando sus servicios durante un periodo determinado de tiempo a partir de la firma de la venta de la sociedad, o bien, que el inversor entrante apueste por el antiguo propietario como gestor por sus contactos, su calidad en el trabajo o su prestigio en el sector.

En el supuesto de que los compradores sean financieros, esto será mucho más importante, puesto que no son expertos en la materia y generalmente no se meten en la gestión de las compañías, por lo que necesitan de un período más prolongado para preparar la sucesión de la dirección.

Argali, abogados presta asesoramiento legal completo durante todo el proceso de la transacción, en la adquisición y venta de empresas, start-ups, operaciones de capital riesgo, fusiones y reestructuraciones empresariales.

En las operaciones de las que forma parte, presta asistencia y asesoramiento en la negociación y redacción de los contratos que forman el entramado de una operación de venta o adquisición de una compañía. Su amplia experiencia en operaciones del sector, le otorga un gran conocimiento de su problemática específica permitiéndole alcanzar los objetivos pretendidos por el cliente con el mayor de los éxitos.

Pablo Martínez Campos
Argali, abogados